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julio 06, 2012

¿Cuál es tu nivel de DESinformación?

Si has leído al menos un par de artículos sobre los temas de nutrición, salud, adelgazamiento y fitness seguramente te habrás enfrentado a por lo menos una contradicción.

Ya sea en Internet, en revistas, en la televisión, o incluso en artículos científicos, las informaciones sobre cómo adelgazar y estar saludables van y vienen, con millones de matices, y (demasiado) frecuentemente con consejos contrarios.

Como lo mencionó alguien en el post del miércoles: "La desinformación trae ignorancia".

Es cierto.

Justamente esta semana estuve expuesta a varios ejemplos de esta triste pero común realidad. Gente que tiene mucho alcance diciendo barbaridades, gente muy respetable y en principio bien formada dando consejos genéricos e ignorando datos imprescindibles, gente buscando ayuda y recibiendo recomendaciones poco precisas.

Es con lo que vivimos a diario quienes nos interesamos por estos temas.

¿Te ocurre esto a ti? ¿Cómo saber a quién escuchar (y en quién confiar)?

Te cuento cuatro ejemplos de situaciones en las que podrías caer... sin siquiera darte cuenta.

Los médicos también se equivocan (El Dr. Oz y el aceite de coco)


El Dr. Mehmet Oz es una personalidad mediática muy conocida y apreciada en USA. Es cirujano cardiovascular y desde 2009 tiene un espacio televisivo dedicado a la salud personal.

El tipo es simpático, carismático, se ve saludable (muy importante, pues parece que practica lo que predica) y posee un alto nivel de influencia sobre la población.

En general respeto y concuerdo con sus recomendaciones, ya que, al igual que yo, se basa en las investigaciones científicas más recientes para adaptar su mensaje y hacerlo llegar a sus expectadores y seguidores. Lo que no me gusta es que promueve muchos productos tipo suplemento (muchos para mi gusto en cualquier caso)... creo que eso es una cosa de los médicos (les encanta prescribir medicinas).

Bueno, el caso es que hace tiempo me crucé con un artículo en RealAge.com en el que el Dr. Oz sataniza de forma implacable al aceite de coco orgánico, diciendo:
¿El aceite de coco es un alimento saludable? ¡No! Tiene más grasa saturada que la mantequilla, las hamburguesas o incluso el tocino, lo que significa que te puede producir de todo desde un ataque cardiaco hasta - si sobrevives suficiente tiempo - demencia.
Incluso dice que es mentira que la grasa del aceite de coco esté formada por triglicéridos de cadena media (que son la razón por la que el aceite de coco ayuda a adelgazar).

Probablemente ya te imaginas que casi convulsioné cuando leí esto. Es un ejemplo perfecto de desinformación, desactualización, y mitología nutricional. (Si no has leído mi artículo sobre el aceite de coco orgánico hazlo ya).

Casi se me cae del pedestal el famoso Dr. Oz... hasta que, buscando un poquito más, econtré un video, esta vez en su propia página web, en el que habla de los "superpoderes" del aceite de coco (y uno de los superpoderes es...... ¡que ayuda aa delgazar!).

Hay quizás uno o dos años de diferencia entre el primer artículo y el video. Es evidente que el haber investigado un poco más sobre el aceite de coco le cambió al Dr. Oz su visión sobre el tema.

Moraleja: Toma consejos de las personas que estén mejor informadas y más actualizadas, y desconfía a primera vista de todo lo que lees o ves.

¿Community manager o mitos que no se van? (El Tweet de la Dra. Samar Yorde de SoySaludable)


En mi cuenta de Twitter sigo a varias personalidades de la nutrición y el fitness en español. Para mi desagrado y tristeza, muchas veces veo que estas "personalidades" postean mensajes erróneos (desde el punto de vista de la información científica actualmente disponible), consejos genéricos y tradicionales (que como ya sabrás no funcionan) o simplemente barbaridades.

Esta semana presencié uno de los peores casos... y proveniente de una persona que, hasta ahora, me parecía que decía cosas más bien decentes.

Se trata de la Dra. Samar Yorde de SoySaludable.net, una médica cirujana venezolana con varios estudios sobre salud pública, comunicación, nutrición y obesidad. Todo parece muy bien hasta que lees lo que publicó en Twitter anteayer (y lo que yo le contesté):


Sinceramente no podía creer que esta doctora, tan estudiada, con una clínica privada y con tantos seguidores, hubiera escrito que la grasa se endurece con las pesas.

Sin entrar en detalle de por qué esto es completamente falso, déjame simplemente decirte que no sólo es falso, sino que es un signo de la más pura ignorancia en el ámbito del adelgazamiento y el fitness.

Busqué en sus tweets anteriores a ver si decía que se trataba de frases clásicas erróneas, o de mitos, o cosas así, pero no encontré ningún indicio de que lo hubiese dicho en broma.

Por supuesto, nunca obtuve respuesta a la pregunta que le hice en el Twitter.

Alguien comentaba en la página de Mi Nueva Dieta en Facebook que el infame Tweet tal vez era obra del Community Manager de la Dra. Samar (un CM es alguien encargado de administrar las redes sociales en las empresas o negocios, o para personalidades que tienen el dinero para pagarlos y no tienen el tiempo para atender ellos mismos a sus seguidores). Es una posibilidad, pero en mi opinión eso no exime a la Dra. de su responsabilidad como figura pública, y de las consecuencias que puede traer el estar haciendo llegar a tanta gente ese tipo de informaciones falsas y desinformantes.

Moraleja: Toma consejos de las personas que estén mejor informadas y más actualizadas, y desconfía a primera vista de todo lo que lees o ves.

Nutricionistas y la "vieja escuela" (Los posts sobre la pasta de Gabriela Gottau)


Gabriela Gottau es una nutricionista argentina que publica artículos en varios sitios web, entre los que destacan dos blogs muy populares en España: Vitónica y DirectoAlPaladar.

Gabriela seguramente es muy buena gente y bien intencionada, pero para mí tiene un problema: está formada con los conocimientos y las recomendaciones de la "vieja escuela" y por más que a veces parece que intenta actualizarse finalmente sus creencias de base le ganan.

Lo que llamo la vieja escuela es la nutrición de los años 80, la que promueve una dieta rica en carbohidratos y baja en grasa. La pirámide alimenticia pues.

Total que Gabriela se la vive "explicando" en sus posts cómo es que comer cereales es bueno para la salud, las grasas saturadas son malas, las dietas ricas en proteínas y bajas en carbohidratos (como la Dieta Paleo) son insostenibles, y que finalmente lo que importa es que comas cosas bajas en calorías.

Además, según Gabriela, un plato de pasta es una comida baja en calorías y altamente nutritiva.

Por supuesto, yo vuelvo a convulsionar cada vez que leo sus artículos. Hasta hace poco le dejaba comentarios preguntándole cosas y tratando de refutar sus afirmaciones (que ya han sido más que desmontadas por la ciencia), hasta que eventualmente me di cuenta que no era agradable tener a alguien dejando en tu blog comentarios contrarios a lo que tú escribes. Así que decidí no comentar más sus artículos (porque siempre estoy en desacuerdo).

Esta semana tuve el placer de toparme con un excelente artículo en un blog que me gusta mucho, el de Ana en megustaestarbien.com, quien por lo escrito en su artículo sobre los cereales tiene los mismos sentimientos que yo hacia Gabriela y su vieja escuela.

El problema que yo le veo a todo esto no es lo que pueda decir Gabriela, o si algún día logra ampliar un poco sus concepciones sobre nutrición y salirse de la caja. El problema está en la enorme cantidad de gente que la lee y que, confiando plenamente en lo que dice, va a ir a comer pasta pensando que eso no sólo le nutrirá sino que le ayudará a adelgazar.

Moraleja: Toma consejos de las personas que estén mejor informadas y más actualizadas, y desconfía a primera vista de todo lo que lees o ves.

Cómo saber lo que necesitas (El Dr. Salomón y su Experimento para Adelgazar)


Desde hace algunas semanas el Dr. Salomón Jakubowicz de NiUnaDietaMas.com (sí, el de los batidos de proteínas) andaba con un misterio de un supuesto experimento para adelgazar.

Sin echar todo el cuento, te comento simplemente que el Dr. Salomón (que es un médico endocrinólogo venezolano radicado en USA, y también bastante famoso) mantuvo en expectativa a miles (sí, miles) de personas que bajo sus instrucciones tenían preparada canela y vinagre para realizar el experimento.

Un buen porcentaje de ellas se mostró claramente decepcionada cuando se enteraron luego de varios días que para hacer el experimento se necesitaba la proteína lactosérica que promueve el Dr. Salomón (y que solo se consigue en venezuela y en USA), pero igualmente hubo una gran cantidad de gente que sí tenía acceso a la proteína y pudo realizar el "experimento".

Se trataba  de hacer ejercicios luego de haber consumido un desayuno rico en proteínas y con cero carbohidratos, en el que se incluía la canela y el vinagre.

Si llevas tiempo leyéndome, ya debes saber que la canela ayuda a adelgazar pues controla los niveles de insulina, y que el vinagre (ya sea de manzana o no) también tiene un efecto similar (y por eso recomiendo utilizar estos condimentos cada vez que puedas en tus comidas cotidianas).

El caso es que, según el Dr. Salomón, quienes tienen fuerte sudoración durante el ejercicio cuando hacen el experimento es porque están "quemando" grasa, mientras que quienes no sienten ese efecto es porque tienen resistencia a la insulina y, según él, deben tomar metformina.

Sinceramente no sé a qué procesos bioquímicos se estará refiriendo el doctor cuando dice que este "experimento" puede mostrar si alguien tiene o no resistencia a la insulina, pero en cualquier caso me parece que el mensaje es algo "confuso".

Eso de equiparar el hecho de sudar con el hecho de quemar grasas es una concepción tan errónea como la de que el hacer pesas endurece la grasa. Con ese mensaje de fondo, lo mínimo que va a pasar es que varios miles de esos que leen esos artículos van a salir corriendo a comprarse fajas, trajes y pomadas para sudar más al hacer ejercicio (o, lo que es peor, incluso sin hacerlo), porque eso les hará "quemar" más grasa...

(Por supuesto, eso es FALSO. Sudar no se equipara a quemar grasa, y una cosa no tiene que ver con la otra. Cuando sudas lo que estás perdiendo es agua, no grasa)

Moraleja: Toma consejos de las personas que estén mejor informadas y más actualizadas, y desconfía a primera vista de todo lo que lees o ves.

En busca del brebaje mágico (La Chica de la Dieta y el perejil)


Y como para criticar hay que también saber mirarse dentro, he querido contarles una anécdota que me ocurrió esta semana, con respecto a mi post sobre las propiedades del perejil.

Resulta que hubo alguien que leyó el post y le pareció buena idea probar el batido que describo allí (un batido de piña, pepino y perejil). Yo no digo en el post qué cantidades hay que usar de cada cosa, pues simplemente digo que es una mezcla sabrosa y refrescante, no se trata de una receta ni de ningún "brebaje mágico".

Es simplemente una especie de zumo.

Pues nada, que esta persona me escribe un tweet algo violento que decía lo siguiente (cito textualmente):
RECIBI ESTE ARTICULO.. LO PROBÉ Y LLEVO 2 SEMANAS Y 3 DIAS INTOXICADA. PUDE HABE MUERTO. AUN TENGO SINTOMAS.
Primero que nada, debo aclarar que no me gusta cuando la gente me escribe con todo en mayúsculas. En netiqueta (las reglas de etiqueta y buenos modales del Internet), eso significa que me están gritando. No me gusta.

Pero bueno, digamos que puedo entender el disgusto de esta persona si "casi muere" por haberse tomado un batido de piña, pepino y perejil que preparó luego de haber leído mi post.

Tratando de conversar con esta persona finalmente me dijo que la fuente de su intoxicación fue "DEMASIADO" perejil.

Mmmmm....

Me pregunto cuánto perejil le echó a mi inocente batido.

El caso es que, a falta de una receta que especificara cantidades milimétricas en mi artículo, esta persona usó más perejil de la cuenta y terminó intoxicada. De alguna manera sus mensajes me hicieron sentir como que ella me estaba responsabilizando por el asunto.

"Deberías indicar cantidades" me dijo. Pero bueno, yo pienso ¿tengo que especificar cantidades si recomiendo tomar un batido que sabe a zumo de piña? Y si recomiendo tomar zumo de naranja algún día ¿también tengo que poner cantidades?

Pues parece que sí.

El punto es que otra persona antes que ella, probablemente un poco más prudente, me había preguntado por las cantidades para preparar el batido en la parte de los comentarios (que yo, por supuesto, le respondí).

Moraleja: Toma consejos de las personas que estén mejor informadas y más actualizadas, y desconfía a primera vista de todo lo que lees o ves.

Entonces, ¿cuál es tu nivel de desinformación?


En esto de la nutrición nada está escrito. A diario salen cientos de publicaciones con nuevos descubrimientos, y algunos de estos ponen en entredicho todo lo que se ha creído y practicado en nutrición en los últimos años.

Por eso a mí me encanta leer y mantenerme informada, mantenerme actualizada, y poner en duda lo que leo, veo y escucho. Tratar de racionalizar, de analizar y de contrastar con mis conocoimientos y mi formación científica las cosas que encuentro, probar lo que puedo y aplicarle la lógica a todo.

Lo malo es que me indigna muchísimo y me siento de manos atadas cuando veo cómo gente que no hace ese esfuerzo, gente que se conforma con la formación que tienen y que no busca actualizarse, termina siendo la que gente que llega a la mayor cantidad de personas, y que lo hacen transmitiendo un mensaje erróneo o, cuando menos, nada efectivo.

¿Te ha pasado esto alguna vez? ¿Qué factores tomas en cuenta a la hora de decidir en quién creer? Hablemos en los comentarios (¡y que tengas excelente fin de semana!)

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